Un invierno estupendo --- 23.04.2018
Hacía tiempo que no teníamos un invierno así, con mucha nieve y temperaturas estables por debajo de cero. Los que llevan la cuenta dicen que hacía 5 años. En algunos lugares del centro y sur del país ha nevado hasta 7 veces más que en años anteriores. Y eso me ha permitido disfrutar de incontables horas en el bosque esquiando. La nieve también nos deja estampas estupendas como esta:

Invierno en el bosque

Después de grandes nevadas es típico que toque recoger, es decir pasar con camiones recogiendo nieve para que las calles no se estrechen excesivamente y se pueda pasar. La nieve se carga en camiones que descargan en vertederos autorizados. Este año se han llenado hasta los topes, por lo que se temen inundaciones si todo se descongela muy rápido.

Durante el invierno se tira gravilla en las aceras -en lugar de sal, que contamina muchísimo y luego cae todo al fiordo- para que uno no resbale. Este año los esparcidores de gravilla se han visto desbordados y no han podido tirar siempre en el momento adecuado.

Ahora que ya se ha deshecho toda la nieve y el hielo de la ciudad es necesario recoger la gravilla para evitar que aspiremos el polvo que produce. Y también lo están haciendo tarde.

Así que sí, se podría decir que en Oslo ha habido mucho caos debido a las veces que ha nevado y a la cantidad. Pero eso ya es el pasado: la primavera ha entrado con mucho SOL y los helados ya se venden como rosquillas. Es bueno para la economia, supongo: se calcula que cada noruego consume 5 kg de helado al año.



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