Por fin se divisaba el puerto de Oslo. Aquello parecía el final de un viaje más. El barco había salido de Lisboa unos días antes cargado, como en varios viajes anteriores, con contenedores de frutas y verduras procedentes de España. No obstante, en alguna hoja de alguna verdura viajaban algunos polizones...
Así fue como se introdujo en Noruega lo se ha llegado a conocer como den spanske sneglen, la babosa/caracol española (en noruego ambos significados usan el mismo significante). Básicamente esto es lo que debió de pasar hace ahora unos 5 años, contado de una manera más emocionante aunque sin dejar de ser fiel al hilo argumental original.
Así
que hoy en día las zonas de Akershus más cercanas a Oslo están
plagadas de babosas. Estos bichos se esconden
del calor solar y aparecen los días de lluvia. Suelen ser de color
marrón o negro aunque también las hay de color amarillo. Hay veces que
hay tantas
por la calle que es imposible no pisarlos. La babosa está declarada
proscrita en Akershus, pero no he conseguido enterarme de lo que hay
que hacer al encontrarse una... detrás de otra. Supongo que habrá que
mandarlas al otro barrio, pero aquí surge la duda: ¿Cuál es la manera
más "humana" de hacerlo? Creo que se trata de matar al animal de forma
que sufra lo menos posible. Yo he visto varios métodos, cada uno con
sus ventajas y sus inconvenientes.- Pisarlas sin más. Es lo que se hace cuando las pisas sin darte cuenta.
- Pisarlas y espachurrar los restos. Esto es para asegurarse de que el bicho muere.
- Partirlas. Con un cuchillo, una piedra o un palo de golf.
- Tirar sal encima y ver cómo se deshacen "en su salsa".
Al ser una especie introducida artificialmente, la babosa carece de depredadores naturales. Además son animales muy voraces, por lo que las ya de por sí escasas zonas de cultivos corren serio peligro.
subir













